Notas Obreras publica el artículo de la profesora Ana Graciela Peña en el que desnuda las falacias de los pregoneros de la política educativa oficial, tanto en el Distrito como en la Nación.
Por Ana Graciela Peña
La video-conferencia del señor Marco Raúl Mejía “La globalización y sus efectos en la escuela” es uno de los tantos materiales que el Ministerio de Educación Nacional presentó a los maestros colombianos para darle piso teórico a la reforma educativa.
Que se unan todos los sectores susceptibles de unirse y se lancen a la calle a exigirle al gobierno que revoque de inmediato la liquidación, reintegre a los 600 despedidos y le devuelva a Emsirva la prestación de los servicios de aseo y recolección y disposición de basuras. Sólo así el régimen retrocederá y, además, verá comprometido su empeño de clavarle las garras a la más codiciada presa de los privatizadores: las Empresas Municipales de Cali, Emcali.
He ahí sintetizado el ideario predominante que acoge las infamias que contra las luchas consecuentes de los trabajadores han esparcido los patrones de todos los tiempos; que aplaude la claudicación y la entrega de los derechos que tanto sacrificio les han costado a las masas obreras; que reniega de la “lucha de clases”, mientras la burguesía le tiene declarada una guerra despiadada a los proletarios…
La declaración presidencial rebosa cinismo, ya que es difícil que alguien iguale el récord de Uribe en el pisoteo de los derechos individuales y colectivos de los asalariados, no en su protección.
La lucha contra el recorte a las transferencias Por Francisco Cabrera Cuando la Junta Nacional de Fecode, realizada el 1° de junio, decidió de manera sorpresiva levantar el paro nacional indefinido sepultó la posibilidad de impedir el nuevo recorte a las transferencias y de propinarle una derrota al gobierno de Uribe. Las condiciones eran altamente […]
Durante 21 días los 38.000 trabajadores de la rama judicial agrupados en Asonal, pusieron en jaque al gobierno de Álvaro Uribe. El paro que arrancó el 11 de mayo con el reclamo de mejoras salariales, se mantuvo incólume pese a que fue declarado ilegal y a las insinuaciones oficiales de que hacía parte de un plan para impedir la reelección. Las cosas iban bien hasta la madrugada del viernes 1° de junio, cuando tres de los cinco negociadores del sindicato, pertenecientes al polo Democrático Alternativo, traicionaron a los trabajadores y propiciaron la división.
Por Francisco Cabrera
Desde hace varios años la educación colombiana viene siendo sometida a una profunda reforma que está degradando el nivel de la enseñanza. Su papel ya no es la transmisión del conocimiento, sino la formación en competencias. El último episodio de este proceso es la reforma académica en la Universidad Nacional, contra la cual los estudiantes y parte del profesorado han levantado un fuerte movimiento. Por otro lado, con la Ley 909 de 2004, en el sector estatal se vive una reforma laboral que acaba con la poca estabilidad que existía en los empleos y, a mediados del presente año, 120.000 funcionarios provisionales tendrán que enfrentarse a concursos abiertos de los cuales depende su permanencia en los cargos. Aunque no lo parezca, los dos fenómenos guardan una estrecha relación y analizarlos en conjunto permite ver el asunto de las competencias con mayor claridad.
Por Francisco Cabrera
Ninguno de los candidatos ofrece soluciones reales a los trabajadores ni a la patria
El país se aproxima a las nuevas elecciones presidenciales en medio de una inacabable violencia y bajo el azote de la miseria, agudizada por la furia invernal; todo lo cual pone en evidencia hasta qué punto los diferentes gobernantes han tenido preocupaciones harto distintas a las de solucionar los problemas que aquejan a la población: no se ha adelantado ninguna de las obras necesarias para mitigar los estragos de las aguas acrecidas; la pobreza, tema de eternas promesas y de emotivos discursos, asuela a la mayoría de nuestros conciudadanos; la matanza se ensaña sobre más y más gente, y la masa de desplazados atiborra calles y parques.
La pregonada eficiencia del capital privado
Por Francisco Cabrera
Las clases opresoras, para mantenerse en el poder, ocultan siempre sus codiciosos intereses detrás de alguna causa que las haga aparecer como benefactoras de toda la sociedad. Los servicios públicos facilitan, más que ninguna otra cosa, ese truco perverso. So pretexto de que las empresas privadas eran más eficientes que el Estado, éste trasladó a aquéllas todos los servicios que pudieran ser rentables y la construcción de infraestructura. Sin embargo, más tarde o más temprano, los hechos, se encargan de mostrar la verdad. Por estos días estamos presenciando cómo quedan al descubierto dos de esos actos de ilusionismo que se hicieron en el Distrito Capital: la planta de tratamiento para la descontaminación del río Bogotá, en El Salitre, y Transmilenio, el más resonante de todos los megaproyectos emprendidos en la historia reciente de la ciudad.