Compartimos con nuestros lectores este video realizado por trabajadores de Flores de Las Indias, en donde se muestran aspectos del desarrollo de la huelga que se adelanta desde el 26 de marzo.
La mayoría de los trabajadores, agrupados sindicalmente en Asoindias-Untraflores, optó por el cese de actividades ante el robo descarado del que vienen siendo objeto por parte de los empresarios que se niegan a pagar las quincenas y que durante meses se han quedado con los dineros de las cotizaciones a la seguridad social, se apropian la plata del subsidio familiar, no pagan las primas ni las vacaciones, no entregan la dotación y no cumplen con ninguna de las obligaciones del contrato laboral, pero en cambio sí someten a los operarios a una extenuante sobrecarga de trabajo.
La situación en Flores de Las Indias muestra un cuadro lleno de contrastes. Allí se ven en los hechos las condiciones laborales a las que se ha llegado en el país mientras Juan Manuel Santos y su ministro del trabajo, Rafael Pardo, alardean sobre la llamada “formalización” planteada en la Ley 1428 de finales de 2010.
El pasado 20 de febrero, un grupo de 27 trabajadores de la empresa Flores de las Indias tomó la determinación de organizarse sindicalmente. El retraso en el pago de tres quincenas fue la gota que colmó su paciencia.
Las batallas libradas por los petroleros de Puerto Gaitán hacen parte de una nueva etapa de las luchas obreras en Colombia, en la que el proletariado ha tenido que volver a empezar a remontar la cuesta por la conquista de derechos elementales como el de organización y el de la estabilidad en el empleo, son las que adelantan asalariados de la floricultura, los cañeros y muchas otras en cierne que aflorarán más temprano que tarde.
El señor Julio Roberto Gómez, presidente de la CGT, se ha convertido en el principal agente del gobierno de Santos y de la política imperialista norteamericana en el movimiento sindical colombiano. Las pruebas sobran, pero mencionemos unas pocas.
Con las desgracias de las últimas semanas se ha venido a saber que Ingeominas, la entidad encargada de la fiscalización, solo cuenta con 16 funcionarios para realizar esta actividad, cuando en el país hay 6.000 títulos mineros, 3.000 en explotación y una cantidad igual en exploración y cuando se encuentran en trámite otros 11.000 títulos, amén de las minas ilegales cuya cantidad se desconoce.
La indolencia de los empresarios y del Estado frente a las condiciones que prevalecen en las minas de carbón es proverbial y explica la mayoría de estas desgracias, por lo general anunciadas: “Tres días antes de la explosión hubo una alta temperatura de metano y nosotros monitoreamos y evacuamos.
Untraflores rinde homenaje a la valerosa lucha de los proletarios de Splendor y de Floramérica, respalda a sus dirigentes, y llama al movimiento obrero nacional e internacional y a toda persona y organización progresista a apoyarlos moral y materialmente.
Las condiciones pavorosas que impone el capital en los cultivos de la sabana de Bogotá y su aviesa respuesta a los reclamos de los asalariados demuestran que éstos al alborear el siglo XXI tendrán que librar batallas enormes, como las que enfrentaron los bananeros en los comienzos de la centuria anterior.