La clase obrera debe afirmar su convicción de que nada beneficioso para ella puede esperar de los tejemanejes que se urden por lo alto y que su suerte depende, no sólo de su organización y de su brega cotidiana, sino también, de su capacidad para desenmascarar a los apuntaladores del régimen de esclavitud prevaleciente.
Por Alfonso Hernández
“No grito ‘gringos go home’, ni digo que Estados Unidos esté invadiendo nuestra soberanía[i]“: con esas palabras Carlos Gaviria, precandidato presidencial del Polo Democrático, se sumó a quienes se avienen a convertir el territorio de Colombia en un estacionamiento de tropas del imperialismo, no sólo para ahogar cualquier amago de independencia sino también a fin de establecer una avanzada de espionaje y asalto a las naciones hermanas.