¡Levantémonos contra la intromisión imperialista de Trump en los destinos de Colombia!

Declaración de Notas Obreras

Donald Trump decidió terciar públicamente a favor del señor De la Espriella, un opaco personajillo de dudoso pasado, que el mandatario gringo y la cúpula empresarial de Colombia buscan aposentar, al precio que sea, en la Casa de Nariño. Así, se completa la escalada injerencista en los comicios adelantada por el secretario de estado, Marco Rubio, el senador Bernie Moreno y otros altos funcionarios estadounidenses. En las últimas horas Rubio, la representante republicana de La Florida María Elvira Salazar y el propio De la Espriella, amenazaron con incluir en la oprobiosa lista Clinton, es decir, asociarlos con el narcotráfico, a dirigentes políticos que apoyan o a los que definan respaldar a Cepeda para la segunda vuelta. Y montaron la tramoya de un supuesto fraude electoral por parte del gobierno, cuando son ellos quienes lo vienen fraguando a ciencia y paciencia.

Tamaña conspiración se orienta a instaurar un régimen que cumpla, de ser necesario a sangre y fuego, con la misión de transformar a Colombia en un indigno protectorado colonial de Estados Unidos sujeto al voraz saqueo de sus riquezas y a la inclemente explotación de las mayorías nacionales. Empero, el principal objetivo es el de someternos al designio contemplado en la Estrategia de Seguridad Nacional y en el denominado Escudo de las Américas, de convertir el sur del hemisferio en retaguardia segura para su disputa por la hegemonía global. Plan dentro del cual Colombia es una “pieza” imprescindible.

Trump, en Truth, la red social de su propiedad, se deshizo en elogios sobre De la Espriella. Una paradoja, pues el inquilino de la Casa Blanca, que posa de cruzado contra el narcotráfico, recurre al relacionista del paramilitarismo y reconocido defensor de capos y estafadores como su fórmula dizque para “combatir el crimen y las drogas” y llevar a Colombia a la prosperidad. Incoherencia trumpista que se expresó también recientemente cuando indultó al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de prisión por introducir cientos de toneladas de cocaína a Estados Unidos, y a quien le encomendó hacer trabajo sucio contra los mandatarios progresistas del continente, incluido el jefe de estado colombiano. En la misma tarea proditoria contra el gobierno tienen a Daniel Noboa, la marioneta ecuatoriana, en cuya flota marítima familiar se incautan seguidamente alijos de cocaína. Una vez más se comprueba que las cantinelas hipócritas de los jerarcas de las potencias, destinadas a entrampar incautos, ocultan y apuntalan la imposición a rajatabla de sus intereses.

La agresiva injerencia imperialista vicia aún más el proceso electoral en nuestro país. Se procura impedir por medio de la amenaza, el fraude y aun de la violencia, como lo anunció De la Espriella en la noche del 31 de mayo, que el gobierno de Gustavo Petro sea sucedido por otro de su misma estirpe popular y democrática, como el que liderarían Iván Cepeda y Aída Quilcué.

El fin avieso de defenestrar a la izquierda e imponer al títere fascista está siendo financiado por los “cacaos”, que han desembolsado con ese propósito cientos de miles de millones de sus abultadas chequeras, superando con creces los límites de gastos señalados por el inocuo Consejo Nacional Electoral. Tras ese mismo derrotero han puesto a marchar a los demás ricachos, a sus medios de comunicación, al establecimiento político de la derecha tradicional, a los centros de pensamiento, a los gremios económicos, al grueso de las ramas del poder público.

El presidente Petro rechazó con firmeza la intromisión de Trump y dijo que Colombia no puede ser ni esclava ni colonia de nadie. Lo mismo han hecho nuestro candidato, Iván Cepeda, y la dirección del Pacto Histórico. Notas Obreras respalda estos pronunciamientos y llama a enfatizar, en lo que queda para el 21 de junio, tanto la deriva fascista representada por el espolique de la derecha como la misión que le encomendaron de ofrendarle al imperialismo de manera irremisible la soberanía nacional de Colombia. Nuestro pequeño contingente se unirá sin condiciones a todas las fuerzas políticas y sociales que decidan resistir en las calles el fraude y la imposición.

¡Construyamos un amplio frente de resistencia contra el imperialismo y el fascismo y por la soberanía, la independencia y la autodeterminación de Colombia!

Notas Obreras
Comité Permanente

Bogotá, 3 de junio de 2026

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