El taimado autócrata Bruce Mac Master contra el Pacto Histórico
Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Andi, decidió erigirse censor de la libre expresión en las redes sociales, lo que suma a su papel de emisario de los grandes grupos económicos contra las reformas, y defensor por excelencia del latrocinio de las EPS.
Como en las redes miles de ciudadanos, incluido el presidente Petro, debaten su cerril antigobiernismo, Mac Master, en su libro La agenda de la desestabilización, lanzó una andanada de ideas dictatoriales contra el supuesto uso incontrolado de las redes, dizque para proteger la democracia y prevenir delitos electorales. Buscando abrirle paso a su tribunal de la inquisición insinuó que el Pacto Histórico había recibido millonadas del extranjero en 2022 para su campaña virtual.
Entonces, propone “regularlas” para que sean instrumento de la democracia y no su “mayor amenaza”. Exige controlar y judicializar las “manipulaciones y abusos” y la “anarquía” de la información. Pide replantear el balance entre libertad de expresión y verdad para “proteger a los ciudadanos de los ataques morales”. Plantea penalizar los contenidos “falsos” y el uso “malicioso” de la Inteligencia Artificial. Proclama sujetar la libertad de expresión a la “responsabilidad” de expresión y que se imponga la “transparencia algorítmica”.
Tamaño catálogo de requisitos y cortapisas se orienta a censurar a las masas populares, a las organizaciones políticas y sociales y líderes progresistas la difusión de sus ideas contra la opresión y la injusticia. Y que sean ellos, los de siempre, la Andi, el Consejo Gremial, las elites, por sí y ante sí, quienes definan qué es verdadero y qué es falso, y que a quien se salga de sus cánones se le aplique el rigor del capítulo tecnológico del código penal de Mac Master.
Pero este catón, vigía no de la moral sino de las cajas registradoras, se quedó mudo como una tapia frente a la millonaria operación en dólares de toma de las redes por la campaña de De la Espriella para vociferar intimidaciones fascistas y calumniar e infamar a Iván Cepeda y Aída Quilcué. Dineros provistos a rodo por los Gilinski, los Sarmiento Angulo, los Ardila y demás magnates. Aparte del destinado, como es vox populi, a la compra masiva de votos encabezada por los Char, los capos de la Costa Nostra. Mientras tanto, estos sedicentes “defensores de la patria” les ordenaron a sus bancos asfixiar la campaña del Pacto y amenazan, a coro con el amo gringo, con extraditar, quitar visas y meter en la lista Clinton a quienes la apoyen.













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