Antípoda | Capítulo 117. Irán resiste y Trump atrapado en el incendio de la guerra

En esta emisión de Antípoda Notas Obreras analiza la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán, resaltando la resistencia del pueblo iraní frente a las agresiones imperialistas. Alejandro Torres y Francisco Cabrera exponen cómo el gobierno de Donald Trump se encuentra empantanado en un conflicto que ha generado graves consecuencias económicas a nivel global, como el alza en los precios del petróleo por el cierre del estrecho de Ormuz. Se señala el aislamiento de la administración estadounidense frente a sus aliados de la OTAN y el impacto geopolítico de esta guerra. De otra parte, se destaca la firmeza ejemplar del gobierno y el pueblo iraní, en contraste con las repercusiones internas en Estados Unidos, incluyendo renuncias de altos funcionarios y fracturas en MAGA. la base social de Trump. Finalmente, se examina el papel de potencias como China y Rusia y la necesidad de una postura antiimperialista coherente frente a estas intervenciones militares.

La resistencia iraní ante la agresión de Estados Unidos ha sido realmente heroica, persistente y con resultados que han sorprendido al mundo entero. No se ha limitado al ámbito militar, sino que ha integrado tácticas económicas y una notable capacidad de recuperación política.

Los pilares de la resistencia iraní

  • Respuesta Militar y Estrategia de Desgaste. Irán ha cumplido con sus advertencias de atacar todas las bases militares estadounidenses en la región si era agredido. Las bases gringas fueron prácticamente desalojadas y el personal militar tuvo que refugiarse de civil en hoteles de los países del Golfo.
  • Asimetría tecnológica y de costos. Irán ha utilizado drones de fabricación propia, cuyo costo oscila entre los 20,000 y 100,000 dólares, para forzar a Estados Unidos a interceptarlos con misiles que cuestan cerca de 5 millones de dólares cada uno. Mantener sus depósitos de misiles bajo las montañas a gran profundidad fue parte esencial de la su preparación para un ataque como el sufrido por parte de Estados Unidos e Israel.
  • Uso escalonado de armamento. Han implementado la táctica de usar inicialmente sus misiles más viejos para agotar los recursos del enemigo y reservar sus armas más poderosas para etapas posteriores del conflicto.
  • La “Carta Económica”. La resistencia iraní ha utilizado el bloqueo del Estrecho de Ormuz como una herramienta de presión fundamental, la cual explica en buena medida el empantanamiento estratégico para Estados Unidos.Esta medida ha disparado los precios del petróleo y ha afectando directamente la economía mundial y la confianza de los aliados de Washington.
  • Resiliencia Política y del Régimen. A pesar de los bombardeos constantes sobre infraestructura civil y militar, y de los ataques contra depósitos de petróleo en Teherán e instalaciones de refinación, la respuesta del pueblo y la Guardia de la Resistencia Islámica ha superado las expectativas de Donald Trump. El objetivo estadounidense de generar caos interno para derrocar al gobierno no se ha cumplido. Incluso tras el asesinato de líderes clave, como el Líder Supremo, Alí Jamenei (secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional), el gobierno iraní ha mantenido su estructura y capacidad de respuesta.
  • Firmeza Diplomática y Soledad de EE. UU.
    La resistencia iraní ha expuesto la debilidad estratégica de Estados Unidos, logrando que países de la OTAN, Japón, Corea del Sur y Australia se nieguen a participar en la operación militar, dejando a Washington actuando de manera casi unilateral junto a Israel. Al tiempo, Irán ha dejado claro, reiterando que su conflicto es con los agresores (EE. UU. e Israel) y no con los países vecinos del Golfo.
    En resumen, la resistencia ha sido efectiva al transformar una agresión militar en un conflicto de alto costo económico y político para Estados Unidos, dificultando que este país cumpla cualquiera de sus objetivos iniciales

El impacto del cierre del Estrecho de Ormuz

El cierre del estrecho de Ormuz ha tenido repercusiones profundas y multidimensionales en la economía mundial, afectando principalmente los mercados energéticos, el comercio global y la estabilidad financiera de diversas naciones.
Los efectos más destacados según las fuentes consultadas son los siguientes:

  • Disparo de los precios del petróleo: El impacto más inmediato ha sido la elevación de los precios del crudo y del gas, que ya han superado la barrera de los 100 dólares y se han acercado a los 110 dólares por barril. Resulta claro que si el cierre se prolonga, los precios podrían escalar incluso más allá de los 150 dólares.
  • Crisis energética en Europa y Asia: Estas regiones dependen en enorme medida del petróleo del Medio Oriente y de los países del Golfo. Europa, que ya sufría por las sanciones contra Rusia y el sabotaje del gasoducto Nordstream 2, ve ahora cómo se complica aún más el encarecimiento del costo de vida. Por su parte, países como Corea del Sur, India y Japón sufren consecuencias directas; en el caso de Japón, el 90% de su petróleo transita por este estrecho
  • Impacto en la economía de Estados Unidos: El alza de los combustibles ha elevado el precio promedio de la gasolina a 3.70 dólares por galón, lo que presiona la inflación hacia niveles cercanos al 3%, lo cual afecta tanto a los mercados financieros como al presupuesto de las familias estadounidenses.
  • Bloqueo del comercio marítimo: La situación tiende a agravarse si se suma la amenaza del bloqueo del estrecho de Bab-el-Mandeb por parte de las milicias hutíes en Yemen. En conjunto, estas acciones afectarían entre el 10% y el 12% del comercio marítimo mundial que transita hacia el Mediterráneo por el Canal de Suez.
    Crisis en el sector de seguros y transporte: A pesar de las presiones del gobierno de EE. UU., las empresas aseguradoras se han resistido a ofrecer cobertura para los buques petroleros debido a los altísimos riesgos de la zona, lo que dificulta enormemente la navegación comercial.
    Reconfiguración de alianzas económicas: China, que depende menos del petróleo del Golfo (solo un 10% de su energía proviene de hidrocarburos), ha iniciado negociaciones con Rusia para abastecerse de su petróleo y gas, buscando alternativas ante la inestabilidad del estrecho.
    En resumen, el cierre de esta vía estratégica ha generado un empantanamiento económico que Estados Unidos no previó, debilitando la confianza de sus aliados y provocando un encarecimiento global de la energía.

El acorralamiento de Estados Unidos

Ante el incremento de los precios del petróleo y el gas provocado por el cierre del estrecho de Ormuz, el gobierno de Estados Unidos ha tomado diversas medidas de emergencia, tanto económicas como militares, para intentar estabilizar los mercados y mitigar el impacto en su economía interna. La respuesta de Estados Unidos ha incluido las siguientes acciones principales:

  • Levantamiento de sanciones a Rusia: En lo que se describe como una “decisión desesperada”, el gobierno de Donald Trump tuvo que levantar temporalmente las sanciones que impedían las exportaciones de petróleo y gas ruso. El objetivo de esta medida fue aliviar la presión sobre los precios internacionales de la energía, aunque inicialmente se planteó como una disposición limitada en el tiempo.
  • Presión a la Reserva Federal: Ante el encarecimiento de los combustibles y el riesgo de inflación, Trump ha exigido públicamente al director del Banco de la Reserva Federal, Jerome Powell, que baje las tasas de interés de manera inmediata para proteger los mercados financieros y la economía familiar.
  • Acciones y amenazas militares: Estados Unidos bombardeó la isla donde se encuentran las principales instalaciones petroleras de Irán, la isla de Kharg, en un intento por detener la salida del petróleo iraní. Trump ofreció escoltar buques petroleros con la armada estadounidense, aunque esta medida no se concretó efectivamente debido a la resistencia de las aseguradoras. También se ha planteado la posibilidad de desembarcar tropas terrestres para controlar el estrecho, una opción considerada de alto riesgo por los asesores gubernamentales.
    Presión fallida a aliados y aseguradoras: El gobierno estadounidense intentó que las empresas aseguradoras ofrecieran cobertura a los buques petroleros en la zona de conflicto, pero estas se resistieron por los altos riesgos. Así mismo, solicitó apoyo a los países de la OTAN, Japón, Corea del Sur y Australia para despejar el estrecho, pero estos se negaron a involucrarse militarmente.
    Todas estas medidas reflejan una situación de acorralamiento y desesperación por parte del gobierno estadounidense, que no previó el empantanamiento económico derivado de la respuesta iraní.

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