Por Alejandro Torres
El pasado miércoles 7 de julio, cerca de 100 trabajadores de la empresa floricultora C.I. Riegel Farms S.A., ubicada en la sabana de Bogotá, a orillas de la Troncal de Occidente, entre el municipio de Madrid y la vereda El Corzo, hartos de los atropellos y ante el despido colectivo ilegal decidieron tomar el control y bloquear las salidas y entradas a la plantación, montaron cambuchos y desde ese día se mantienen allí soportando las más adversas condiciones climáticas, desde los torrenciales aguaceros hasta las gélidas temperaturas de los amaneceres. Entre los huelguistas se encuentran mujeres embarazadas y algunas con sus hijos de pocos días de nacidos, enfermos, incapacitados. Mujeres y hombres que hace meses no reciben atención médica porque desde comienzos del año la compañía no hace las cotizaciones al sistema de seguridad social, a pesar de que siempre les descuenta a los operarios el aporte; durante meses no han recibido el cheque del subsidio familiar; ya no recuerdan cuánto hace que no les dan dotación de trabajo.







