Lucha indígena

A partir del pasado 30 de octubre, las comunidades indígenas de nuestro país se lanzaron de nuevo a la lucha, a la minga, bello vocablo, del quechua minka, que evoca la tradición aborigen de buscar el bien común y hacerlo poniendo en juego virtudes excelsas como el trabajo comunitario, la solidaridad, el liderazgo, la fraternidad, la colaboración, el amor por los congéneres y por la tierra.

Paro camionero. Foto hsbnoticias.com

Desde hace más de treinta días, miles y miles de camioneros adelantan un paro que se ha extendido a la mayor parte de la geografía nacional y que ha logrado mantenerse gracias al apoyo masivo de los propietarios y conductores y a pesar de las caravanas militarizadas con las que el régimen ha escoltado a los pocos esquiroles. Con valor y perseverancia han resistido a la ofensiva oficial y a las engañifas del charlatán ministro de Transporte. Con su disciplina en la pelea han dejado en ridículo a quienes aseveran que la gran mayoría quiere trabajar pero que los huelguistas no se lo permiten. Las ciudades están desabastecidas, los puertos atestados, camiones y tractocamiones desfilan por carreteras y calles, con banderas y pancartas, animando la rebeldía. En Bogotá, el Valle del Cauca, Cauca, Antioquia, Nariño, Magdalena Medio, Boyacá… se siente con vigor el paro camionero.

Por Francisco Cabrera

En medio de enormes dificultades y de una intensa campaña para poner a la población en su contra, la Asociación Colombiana de Camioneros, ACC, hizo retroceder al gobierno de Santos, pues lo obligó a negociar en medio de los bloqueos y consiguió derogar el decreto que eliminaba la tabla de fletes, dos cuestiones que el soberbio ministro Juan Cardona había planteado como principios inamovibles.

Por Alejandro Torres

Más de 5000 familias invadieron predios en varios municipios de UrabaDesde el pasado viernes 6 de mayo se vienen desalojando mediante el uso brutal de la fuerza centenares de familias, hombres, mujeres —muchas embarazadas—, niños que desde el lunes anterior se tomaron más de una docena de predios de engorde, públicos y privados, de las cabeceras y de algunos corregimientos y veredas de los municipios de Apartadó, Chigorodó, Carepa y Turbo, en el Urabá antioqueño. Son alrededor de seis mil personas empobrecidas, que durante años han estado esperando poseer un lote donde edificar una vivienda y que, cansados de de las falsas promesas de autoridades locales, departamentales y nacionales no hallaron otra salida que la de invadir. La acción oficial hasta ahora deja decenas de presos y heridos y la región militarizada. A la respuesta represiva del gobierno los campesinos respondieron bloqueando varias vías, entre ellas, la que conduce de Medellín al Pacífico y la del aeropuerto de Carepa, lugares en los que también se han escenificado fuertes enfrentamientos con la Fuerza Pública que ha procedido a despejar las barricadas violentamente.

Aspecto de la protesta adelantada el 14 de febrero por la ACC en Bogotá. Mauricio Dueñas, EFEDespués de 12 días de paro sin que sus peticiones sean escuchadas por el gobierno nacional, la Asociación Colombiana de Camioneros, ACC, decidió realizar el lunes 14 de febrero una caravana en la ciudad de Bogotá. Cientos de vehículos se concentraron en las intersecciones de las avenidas Ciudad de Cali y Boyacá con la calle 13, lo cual generó un verdadero colapso del transporte en todo el occidente de la Capital. Los camioneros denunciaron que cuando se encontraban adelantando la protesta fueron objeto de violentas agresiones por fuerzas antimotines, hechos en los que uno de sus compañeros perdió una mano, hay otros lesionados y varios se encuentran detenidos. La represión a las luchas populares ya se ha vuelto cosa de rutina para la administración del Polo Democrático en el Distrito. En Bogotá y Soacha algunos sectores de los taxistas se han sumado a las exigencias.