evaluación diagnóstico formativa

  • Apremiantes problemas del magisterio y la educación, y la contumacia oportunista de un asesor de Fecode

    En este sitio hemos expresado que de concretarse el acuerdo con las Farc, ello “constituirá un desenvolvimiento favorable de la situación nacional”. Dos de sus innegables ventajas consisten en el cese de la desoladora violencia que azota a numerosas regiones, y en que les quita pretextos a las castas dominantes para anegar en sangre los reclamos populares. Dijimos, además, que la sociedad le debe exigir al Estado que se les respeten la vida y los derechos políticos a los desmovilizados. A la vez, expresamos claramente nuestra certeza de que los acuerdos no traerán ninguna mejora en las condiciones de vida de las mayorías, ni en la repartición de la tierra, ni aun en el desarrollo económico del país (Ver artículo). Por esto no compartimos no solo que Fecode haya adoptado como eje de su actividad sumarse a la campaña gubernamental por el sí en el plebiscito del 2 de octubre; sino que sus directivos estén dedicados, abierta o solapadamente, a sembrar ilusiones sobre que los acuciantes problemas de la educación y los educadores van a resolverse como por ensalmo con el arribo de “la paz”; mientras el gobierno no solo no ofrece ninguna solución, sino que expide normas que atentan gravemente contra ellos y anuncia, entre otras, una reforma tributaria centrada en las cargas sobre los asalariados, incluido el ajuste al regresivo IVA. Ese será el abrebocas del posconflicto.

  • Decenas de miles de maestros ni ascenderán ni se reubicarán debido a la tramposa evaluación montada entre el gobierno y Fecode

    Paro 2015

    El pasado 23 de junio el Comité Ejecutivo de Fecode convocó a una rueda de prensa para informar, por boca de su presidente y gastando gran prosopopeya, que había roto relaciones con el Ministerio de Educación; que en adelante solo aceptaría dialogar con “el director de la orquesta”, el presidente Santos, y que se disponía a convocar a un nuevo paro nacional indefinido desde los primeros días de julio. Según Luis Grubert, presidente del sindicato, el gobierno le había “declarado la guerra al magisterio”, y que la copa la habían rebosado las “trampas” oficiales a la Evaluación de Carácter Diagnóstica Formativa (sic), ECDF. Por lo demás, que el ICFES había fracasado en la aplicación de las encuestas; que faltaban todavía unos 2.000 maestros por grabar y que unos 6.000 aún no habían subido el video a la plataforma; que los resultados se estaban mostrando de manera parcial, lo que generaba zozobra y desconfianza; y que sin el conocimiento de los resultados totales no se podía aplicar el llamado “principio de favorabilidad”.