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  • Proceso de paz, ventajas y engaños

    Según todo parece indicar, está a punto de firmarse el acuerdo de paz entre el gobierno nacional y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC-EP, cuyo proceso de discusiones se ha extendido desde el segundo semestre de 2012.

    Notas Obreras no duda en afirmar que, de concretarse, esto constituirá un desenvolvimiento positivo de la situación nacional, máxime si al arreglo con las FARC se le suman o le siguen otros con los diferentes grupos guerrilleros. En primer lugar, el acuerdo, y la consecuente dejación de las armas, puede significar una reducción importante de la violencia que azota a Colombia y, de manera particularmente devastadora, a numerosas regiones. Además, les quitará pretextos a las clases dominantes y al imperialismo, —y a las bandas de asesinos a las que con tanta frecuencia han acudido los magnates a lo largo de nuestra historia— para ahogar en sangre hasta los más modestos reclamos populares. El alegato de la “infiltración subversiva” perderá credibilidad y quedará claro que cada acto represivo no tiene sino una razón: la de defender los privilegios tan abusivamente detentados.