Ley 100

  • El gobierno y el ministro Alejandro Gaviria son cómplices del desangre de la salud

    Jeronimo Lozano

    Por estos días el país se conmovió con la muerte del niño Jerónimo Lozano, víctima de una leucemia. Sus padres adelantaban una campaña para recolectar 800 mil dólares con el fin de practicarle un tratamiento experimental que en los Estados Unidos ha demostrado un 90 % de efectividad. Aquí la EPS Aliansalud había dicho que no existían los medios para salvarle la vida y el Ministro de Salud, con una insolencia y frialdad que indignan, argumentó que el sistema no podía atender tales situaciones ya que la nueva Ley Estatutaria prohíbe expresamente financiar procedimientos “que se encuentren en fase de experimentación” y “que tengan que ser prestados en el exterior”. Poco antes, con motivo del Día Internacional de la Lucha Contra el Cáncer Infantil, la Defensoría del Pueblo había revelado que de los 2.200 nuevos casos de niños afectados por la enfermedad que se reportan anualmente en el país mueren el 60 %, una cifra aterradora teniendo en cuenta que muchas de estas vidas podrían salvarse si las entidades atendieran a tiempo a los pequeños y les suministraran los tratamientos.

  • La salud en Colombia: ¿un derecho o los derechos que se cargan?

    Por cuenta de la Constitución de 1991 y de la Ley 100 el sistema de salud en Colombia es una verdadera tragedia nacional, pues en el centro no está el derecho a la salud como se pregona, sino el cobro de derechos por parte de las EPS.

    Congestión en el servicio de urgencias en el Hospital Universitario del Valle. Foto El País

    Según afirman sus panegiristas, la Constitución de 1991 —cuyos 25 años se celebran en medio de exaltados discursos y disertaciones de contraevidente verbosidad— colmó a los colombianos de toda clase de derechos. Uno de tales, y entre los de mayor importancia por su propia naturaleza, fue el de la salud. 

  • Viejas argucias, nuevos atropellos (II)

    La Ley 100: el comienzo del despojo de las pensiones por el capital financiero

     

    reclame pension aqui
    Caricatura de kasposo con arreglos que han circulado en las redes sociales

    La Ley 100 de 1993 entregó al lucro la atención de la salud y el grueso de los ahorros para pensiones de asalariados e independientes [1]; el propósito inicial consistía en acabar el sistema público, que estaba a cargo de varias Cajas de Previsión y Retiro y del Instituto de Seguros Sociales, ISS; este básicamente consistía en el llamado reparto simple: con las cotizaciones de los trabajadores activos se pagaban las mesadas de los jubilados, como rige actualmente en la estatal Colpensiones, que reemplazó al ISS. Pero los promotores de la norma tuvieron que aceptar, transitoriamente, que coexistieran los dos regímenes. Con los cambios que fraguan procuran el logro de su objetivo original a cabalidad.