salario mínimo

  • Combatir las nuevas agresiones a los asalariados

    • Las pensiones y el salario mínimo en la mira de los tiburones financieros

    Pensionados

    En los últimos meses del año 2017 los grandes financistas y el gobierno desataron intensa actividad para preparar una nueva y feroz acometida contra los escuálidos ingresos de los trabajadores. Terminadas las campañas electorales para el Congreso y la Presidencia, los elegidos, cualesquiera que sean, pondrán manos a la obra que los banqueros por múltiples bocas les  han ordenado.

  • El pírrico incremento del salario mínimo: un nuevo descalabro para las masas

    Declaración del Comité Nacional Con Las Pensiones No y Salario Mínimo Digno

    El gobierno, el empresariado y las centrales sindicales CTC y CGT y la CDP, una de las organizaciones de pensionados, firmaron el 20 de diciembre un acuerdo para incrementar en 6 % el salario mínimo, la ínfima suma de $46.874, es decir, $1.500 diarios, aumento que, ni por asomo, apunta a superar el problema básico de la brecha entre el mínimo y el costo de la canasta familiar, cuyo costo, las cifras oficiales tasan en dos salarios mínimos. Esta situación no hubiera cambiado esencialmente si lo pactado hubiese sido el 7 %, porcentaje que, según informan los medios de comunicación, la CUT estuvo dispuesta a aceptar. Por ello, despiertan rechazo las declaraciones del presidente de la CGT sobre que su aspiración es la de lograr un incremento progresivo hasta alcanzar la canasta básica de productos y servicios, mientras que suscribe un pacto en contravía de ese supuesto objetivo.

  • La OCDE y Santos alistan el más ruin atentado contra los trabajadores

    Salario mínimo

    El pasado 20 de enero la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, el oráculo de Juan Manuel Santos, “desclasificó” el estudio OECD Reviews on labor Market and Social Policies: Colombia 2016 (Análisis de la OCDE sobre el mercado laboral y las políticas sociales: Colombia 2016). El presente artículo versa sobre las reformas que el organismo exige en materia de salario mínimo y sistema pensional, para que luego de instaurarlas, junto con las tributarias, comerciales, financieras, de infraestructura, de salud, etcétera, etcétera, a manera de credenciales, se dignen incluirnos en el exclusivo club, de tan excelentes prácticas.

  • Negociar el salario mínimo con las masas en la calle y exigir que cubra el valor de la canasta familiar

    Bogotá, 3 de diciembre de 2018

    Carta abierta a las centrales obreras y al Comando Nacional Unitario Ampliado

    Negociar el salario mínimo con las masas en la calle y exigir que cubra el valor de la canasta familiar

     

    Señores:

    Diógenes Orjuela, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia, CUT, y demás miembros del Comité Ejecutivo;

    Julio Roberto Gómez, presidente de la Confederación General del Trabajo, CGT, y demás miembros del Comité Ejecutivo;

    Luis Miguel Morantes, presidente de la Confederación de Trabajadores de Colombia, CTC, y demás miembros del Comité Ejecutivo;

    Comando Nacional Unitario Ampliado;

    Trabajadores afiliados;

     

    Compañeros:

    La oleada de indignación nacional ha dificultado, por lo pronto, a los círculos dominantes presentar en el proyecto de Ley de Financiamiento la extensión del IVA a todos los productos de la canasta familiar; no obstante, es primordial no bajar la guardia y entender que este es un punto esencial para el capital financiero y, por eso, la OCDE, las calificadoras de riesgo y Fedesarrollo, entre otros, han sido claros en que es indispensable gravar dicha canasta. Además, la Ley de Financiamiento incluye otros puntos sumamente lesivos, como la rebaja de las deducciones a los asalariados y las confiscatorias disposiciones contra los pequeños y medianos negocios, que van a ser aplicadas tomando toda clase de medidas coercitivas. Las muy numerosas exenciones a los grandes capitales deterioran, en conjunto con los intereses leoninos de la deuda pública y el robo desenfrenado al Erario, la situación fiscal, y los faltantes así generados habrán de ser cubiertos con cargas crecientes a los asalariados, los pensionados y los sectores medios y menguando las partidas asignadas a la atención de los servicios esenciales. La batalla por el destino de los recursos públicos es, por tanto, incesante y aguda y divide a la sociedad de manera antagónica entre un puñado de monopolistas y la enorme masa de quienes sufren el expolio.