Peñalosa

  • Conspiración peñalosista para rematar la ETB

     ¡La ETB no se vende!

    Enrique Peñalosa concluyó su primer periodo como alcalde de la Capital (1998-2000) con la frustración de no haber podido subastar la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá, ETB.

    Con ese precedente, a nadie le extrañaron estas frases pronunciadas por él en su reciente posesión ante el Concejo Distrital: “No pensemos que tenemos una empresa de teléfonos, pensemos que tenemos mil millones de dólares, con los que se podrían construir una cantidad de colegios, vías cruciales para desembotellar a la ciudad, hospitales, parques, podemos hacer todo eso o comprar una empresa de teléfonos”, y agregó que cualquiera de las firmas del ramo que habían sido privatizadas en Europa “podrían comprar la empresa de teléfonos de Bogotá con la caja menor de un mes”.

  • El precio de Venus, el mercenario

    Por mermelada Venus Alveiro Silva salvó el Plan de Desarrollo de Peñalosa

    El alcalde Enrique Peñalosa y sus mayorías del Concejo de Bogotá quedaron con el camino totalmente despejado para la aprobación de su nefasto Plan de Desarrollo gracias al mercenario del Polo Democrático Venus Albeiro Silva, uno de los tres ponentes, quien tenía en sus manos la posibilidad de obligar a la Administración a sacarlo por decreto, lo que hubiera dejado por fuera asuntos cruciales que sólo pueden ser aprobados por el Cabildo, tales como la venta de la ETB y cobros abusivos de valorización, de alumbrado público y peajes urbanos, entre otros.

  • El sagrado derecho constitucional a la miseria

     Colprensa/Archivo - Tomado de Caracol Radio

    Hoy no se les llama indigentes ni destechados, tampoco miserables ni parias; son denominados pomposamente habitantes de calle. Nuestra incluyente y megapolidiversa sociedad tiene de todo: habitantes del Rosal, del Chicó, de Cedritos y… ¡de calle! Se insinúa así que las gentes cuentan con múltiples opciones, y que cada grupo ha escogido la de su preferencia. Los malabarismos del lenguaje políticamente correcto pretenden encubrir la infame miseria que pulula en Bogotá.

  • Lo que propone Peñalosa, representante de ventas de Volvo y Scania, para el transporte en Bogotá

    Brutalidad de la policía contra la ciudadanía que protesta. Foto: elpais.com

    Las protestas de la ciudadanía en las estaciones de Transmilenio en Kennedy y Soacha y la brutalidad con la que el gobierno usó al ESMAD para reprimirlas no pueden explicarse con el rancio maniqueísmo del Alcalde y que repiten los medios de comunicación: que hay una inconformidad justa porque las dos últimas administraciones han manejado mal el sistema y que esto ha sido aprovechado con fines políticos por agitadores profesionales y terroristas a los que por el bien de la ciudad hay que aplicarles todo el peso de la Ley y meter tras las rejas. Tal interpretación de lo que está pasando es un embuste que permite que individuos como Peñalosa sigan poniendo sus intereses particulares por encima de los de millones de personas.

  • Peñalosa: ejemplo de nuestra democracia

    El afán de Peñalosa en urbanizar la reserva Tomas van der Hammen obedece a sus compromisos con los grandes constructores y con el sector financiero

    Bajo el título de “¿Otro Alcalde para Transmilenio?,” el diario El Espectador registra la inconformidad existente con el hecho de que el señor Enrique Peñalosa someta el transporte público de Bogotá a la camisa de fuerza de Transmilenio, lo que corresponde al provecho que obtiene como representante de las firmas productoras de buses Volvo y Scania, con las cuales ha sostenido prolongadas y redituables relaciones. Se sugiere que ante el “conflicto de intereses” se nombre un Alcalde ad hocpara el sistema de transporte masivo.