golpe de estado

  • Notas Obreras condena el complot imperialista contra el pueblo y el gobierno venezolanos

    En la hermana y vecina república de Venezuela se desarrolla a todo vapor un golpe de estado concebido por Washington y llevado a cabo bajo su batuta. El diario de la plutocracia financiera mundialThe Wall Street Journal en una seguidilla de artículos describe cómo se fraguó la conspiración, cuyo propósito inmediato es defenestrar, sin atenuantes, y lo más rápidamente posible, al gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, que preside Nicolás Maduro Moros. “Pence prometió el respaldo de Estados Unidos antes de que el líder de la oposición hiciera su jugada”, tituló el diario el 25 de enero, dos días después de que el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, mediante una aviesa interpretación de un artículo de la Constitución —aunque para el caso cualquier otra leguleyada habría servido— se autoproclamara presidente interino de la república. “El plan secreto de la administración Trump para apoyar al líder de la oposición Juan Guaidó, fue preconcebido, y coordinado con firmeza”. La etapa final se “puso en marcha” la víspera del 23 de enero en la noche mediante una llamada del vicepresidente, Mike Pence, a Guaidó, el personajillo escogido como fachada de la revuelta imperial, en la que lo instó a que “tomara las riendas del gobierno” durante la manifestación del día siguiente: “Si la Asamblea Nacional invoca mañana el artículo 233 el presidente le daría su respaldo”, lo mismo harían luego el grupo de mandatarios cipayos de América Latina previamente adoctrinados por la Secretaría de Estado. En efecto, así se desarrollaron los hechos. Debido, seguramente, a los constantes fracasos de la política internacional norteamericana expresados, entre otros, en las derrotas que le significan a la potencia la anunciada salida de sus tropas de Siria y el acuerdo con los talibanes de Afganistán para establecer un nuevo gobierno, el diario expresa sorprendido que en el caso de Venezuela se había visto “una faceta poco conocida de la política exterior del señor Trump, una que es claramente preconcebida, firmemente coordinada y llevada a cabo rápida y eficientemente”.