movilización

  • Negociar el salario mínimo con las masas en la calle y exigir que cubra el valor de la canasta familiar

    Bogotá, 3 de diciembre de 2018

    Carta abierta a las centrales obreras y al Comando Nacional Unitario Ampliado

    Negociar el salario mínimo con las masas en la calle y exigir que cubra el valor de la canasta familiar

     

    Señores:

    Diógenes Orjuela, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia, CUT, y demás miembros del Comité Ejecutivo;

    Julio Roberto Gómez, presidente de la Confederación General del Trabajo, CGT, y demás miembros del Comité Ejecutivo;

    Luis Miguel Morantes, presidente de la Confederación de Trabajadores de Colombia, CTC, y demás miembros del Comité Ejecutivo;

    Comando Nacional Unitario Ampliado;

    Trabajadores afiliados;

     

    Compañeros:

    La oleada de indignación nacional ha dificultado, por lo pronto, a los círculos dominantes presentar en el proyecto de Ley de Financiamiento la extensión del IVA a todos los productos de la canasta familiar; no obstante, es primordial no bajar la guardia y entender que este es un punto esencial para el capital financiero y, por eso, la OCDE, las calificadoras de riesgo y Fedesarrollo, entre otros, han sido claros en que es indispensable gravar dicha canasta. Además, la Ley de Financiamiento incluye otros puntos sumamente lesivos, como la rebaja de las deducciones a los asalariados y las confiscatorias disposiciones contra los pequeños y medianos negocios, que van a ser aplicadas tomando toda clase de medidas coercitivas. Las muy numerosas exenciones a los grandes capitales deterioran, en conjunto con los intereses leoninos de la deuda pública y el robo desenfrenado al Erario, la situación fiscal, y los faltantes así generados habrán de ser cubiertos con cargas crecientes a los asalariados, los pensionados y los sectores medios y menguando las partidas asignadas a la atención de los servicios esenciales. La batalla por el destino de los recursos públicos es, por tanto, incesante y aguda y divide a la sociedad de manera antagónica entre un puñado de monopolistas y la enorme masa de quienes sufren el expolio.