habitantes de calle

  • El sagrado derecho constitucional a la miseria

     Colprensa/Archivo - Tomado de Caracol Radio

    Hoy no se les llama indigentes ni destechados, tampoco miserables ni parias; son denominados pomposamente habitantes de calle. Nuestra incluyente y megapolidiversa sociedad tiene de todo: habitantes del Rosal, del Chicó, de Cedritos y… ¡de calle! Se insinúa así que las gentes cuentan con múltiples opciones, y que cada grupo ha escogido la de su preferencia. Los malabarismos del lenguaje políticamente correcto pretenden encubrir la infame miseria que pulula en Bogotá.