6 diciembre, 2022
Notas Obreras

PUBLICACIÓN MARXISTA EN LA RED

Política nacional

La única alternativa: construir un partido obrero y unir a la nación

Ninguno de los candidatos ofrece soluciones reales a los trabajadores ni a la patria

El país se aproxima a las nuevas elecciones presidenciales en medio de una inacabable violencia y bajo el azote de la miseria, agudizada por la furia invernal; todo lo cual pone en evidencia hasta qué punto los diferentes gobernantes han tenido preocupaciones harto distintas a las de solucionar los problemas que aquejan a la población: no se ha adelantado ninguna de las obras necesarias para mitigar los estragos de las aguas acrecidas; la pobreza, tema de eternas promesas y de emotivos discursos, asuela a la mayoría de nuestros conciudadanos; la matanza se ensaña sobre más y más gente, y la masa de desplazados atiborra calles y parques.

Rechacemos proyecto de reelección

Por Francisco Cabrera

Colombia se parece cada día más a una colonia en la que el embajador de la metrópoli imperial funge de Virrey. Los gobiernos nativos y las fuerzas políticas que los apuntalan, desempeñan el deplorable papel de cipayos a la espera de la última palabra del representante directo de los amos.

Crece rechazo a entreguismo de Uribe

Editorial

En medio de un ascendiente repudio popular comenzó ayer el proceso de conversaciones que busca aprobar un tratado de libre comercio entre los países andinos, incluida Colombia, y los Estados Unidos. El mencionado acuerdo no es otra cosa que la total anexión económica de estas naciones a la gran potencia.

Uribe: miseria y despotismo

Los próximos cuatro años serán de continuismo en materia económica, de despotismo en el terreno político y de una vulgar hipocresía en asuntos de ética

Por Francisco Cabrera

Por su pasado, por los cien puntos de su programa, por el talante de los personajes de su gabinete y por sus primeros actos de gobierno, Uribe Vélez les ha dejado saber a los colombianos que los próximos cuatro años serán de continuismo en materia económica, de despotismo en el terreno político y de una vulgar hipocresía en asuntos de ética. Anne Paterson, la embajadora del imperio, en el evento “Colombia a los ojos de Wall Street” planteó en público las tareas que la administración Bush le impuso en privado a Uribe en su reciente viaje a Washington: subir el porcentaje del PIB dedicado a seguridad, convocar a las reservas, extender el tiempo del servicio militar, reformar las leyes penales y la estructura judicial, reabrir el programa de interceptación aérea, y, por supuesto, comprometerse con el “mercado libre”.

Tres años de felonía

Por Alfonso Hernández[*]

En pocos meses se cumplirán tres largos años del gobierno de Andrés Pastrana. Durante la campaña electoral, muchos de los editorialistas y otras plumas, a cargo de los cuales corren los análisis sesudos, presentaron al delfín de la Casa Pastrana como el San Jorge que daría la lanzada mortal al dragón de la corrupción, como el paladín de la democracia que pondría coto al clientelismo y como el estadista capaz de alentar el aparato productivo, disminuir el desempleo y entronizar la paz. Promesas que se resumían en el lema de «el cambio es ahora». Cierto que en muchas de esas apologías se percibía una sensación de desgano, algo de falta de convicción, pues la hoja de vida del aspirante no lo acreditaba para capitanear semejante cruzada.

Hacia la fragmentación del país

Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial

Por Alfonso Hernández[*]

Próximamente, el Gobierno presentará al Congreso el Proyecto de Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, desarrollo del artículo 288 de la Constitución de 1991, que busca dividir la nación en regiones. Dicha tendencia fragmentadora no se aplica con exclusividad a Colombia, puesto que constituye el complemento indispensable, la otra cara de la globalización. La organización federal de los países sojuzgados es la que mejor se ajusta a los intereses imperialistas de hoy, pues mina el logro de los pueblos que, durante los siglos XIX y XX, se sacudieron de la dominación colonial y constituyeron Estados con independencia política y mercado interior relativamente autónomo.

El de Pastrana, un plan para subastar el país

Por Alfonso Hernández[*]

El pasado 5 de mayo, cerca de medianoche, el Senado aprobó al Plan Nacional de Desarrollo denominado Cambio para Construir la Paz. Para imponerlo, el gobierno, haciendo uso de los métodos de la democracia participativa, arremetió a bastonazos y con gases lacrimógenos contra las masivas protestas de educadores, trabajadores de la salud, obreros, estudiantes y padres de familia, quienes durante semanas colmaron las plazas y calles principales de ciudades y pueblos. El mamotreto en mención legisla sobre lo habido y por haber y el Congreso está obligado a aprobarlo en un plazo perentorio o el presidente lo expide por decreto. El pupitrazo que dio vida legal al Plan, lleno de prédicas acerca de la transparencia, fue antecedido por el corte de la señal de televisión para facilitar el agitado bazar de prebendas para los parlamentarios de la Alianza para el Cambio y los demás que comprometieran su voto. Fue tal la premura que, según Portafolio del 25 de mayo, el gobierno “lo estudiará a fondo”, pues “no se supo qué quedó y qué no.”

Hacia un Estado comunitario de ruina y sometimiento

Por Alejandro Torres y Alfonso Hernández[*]

En un ambiente cargado de cortapisas al debate, el Congreso acaba de aprobar el “Plan de Desarrollo, 2002-2006, hacia un Estado comunitario”, impuesto por el gobierno de Álvaro Uribe. El Plan, retazos de temas y reglamentaciones de distinta monta sin mayor orden, no hace cosa distinta que enconar los quebrantos nacionales, adoptando, una vez más, la mortífera receta del Fondo Monetario Internacional. El legislativo, con muy pocas pero honrosas excepciones, como la del senador Jorge Enrique Robledo, aclamó todo sin discutir ni un tema sustantivo, sino que se entregó a un regateo mezquino para obtener boronas como pago por su obediencia. Claro que el trámite en las Cámaras es un puro formalismo, pues el artículo 341 de la Constitución dispone: «Si el Congreso no aprueba el Plan Nacional de Inversiones Públicas en un término de tres meses después de presentado, el gobierno podrá ponerlo en vigencia mediante decreto con fuerza de ley», y agrega que la «inclusión de proyectos de inversión […] requerirá el visto bueno del gobierno nacional». Se trata de otro de los casos en los que tras los supuestos procedimientos democráticos se oculta el despotismo.

Dos candidatos, el mismo programa, la misma entrega

Por Alfonso Hernández[*]

El 21 de junio los colombianos tendrán que escoger para presidente entre Horacio Serpa, candidato del gobierno de Samper y del Partido Liberal, y Andrés Pastrana, vocero del Partido Conservador y de un nutrido grupo de gaviristas. Aunque el delfín azul cuenta con la predilección de Washington, los dos han dado pruebas fehacientes de que están dispuestos a cumplir los dictados colonialistas de los Estados Unidos. Los comicios del 31 de mayo derrotaron, por lo pronto, las aspiraciones de Noemí Sanín, ex funcionaria de los últimos cuatro gobiernos y líder de un movimiento que quiere tomar distancia de los partidos tradicionales para defender novedosas propuestas financiadas por los mandamases de siempre; y un exiguo número de sufragantes apoyó el programa de orden del general Harold Bedoya.

Rabietas y piruetas del candidato Presidente

Por Alfonso Hernández
Una vez negociado el reparto del botín burocrático, la Comisión Primera del Senado aprobó por mayoría —conformada por uribistas y conservadores— el proyecto de reforma constitucional que busca abrirle paso a la reelección de Uribe. Éste, proclamado adalid de la lucha contra el clientelismo y la politiquería, no tuvo empacho alguno, luego de que la bancada goda ventilara en público sus apetencias, en ofrecerle como pago la Vicepresidencia, algunas carteras, los organismos de control o numerosos cargos diplomáticos.